LAS DIFERENTES LITERATURAS

La literatura española se caracteriza por una cierta tendencia al realismo, la perdurabilidad y vitalidad de la tradición autóctona a través de una tradición oral muy rica (los temas del Romancero y de la epopeya medieval sobrevivieron en el Siglo de Oro a través del teatro clásico y aún hoy en día) y una cierta falta de entonación respecto al resto de la estética literaria europea, creada por la extensión y el excesivo desarrollo en la tradición hispánica del movimiento conocido como Barroco, que caracteriza a la época clásica de la cultura española de la misma manera que al academicismo francés.

La literatura en español es la suma de las obras escritas en español en todos los países de habla hispana, incluyendo aquellas en las que el español, a pesar de no ser lengua oficial, se utiliza como lengua literaria, como es el caso de Estados Unidos, Marruecos, Camerún. Es una de las más importantes del mundo, no sólo porque la lengua en la que ha sido escrita y escrita es una de las más extendidas, sino también por la calidad y el volumen de sus aportaciones al elenco de la literatura universal.

Interpretar y producir textos literarios y textos de intención literaria, orales y escritos, desde posiciones críticas y creativas personales, valorando las obras relevantes de la tradición literaria como ejemplos destacados del patrimonio cultural.

La literatura tiene géneros, ambos tipos en los que se clasifican los conjuntos de libros según el contenido de las obras, se denominan géneros literarios. Durante el Siglo de Oro español, la poesía era entendida como cualquier invención literaria, perteneciente a cualquier género y no necesariamente en verso, entendida como tres tipos fundamentales de “poesía / literatura”: lírica (propia del canto, en verso), épica (propia de la narración, en verso larga prosa) y gramática (en diálogo).

A principios del siglo XVIII se empezó a utilizar la palabra “literatura” para referirse a un conjunto de actividades que utilizaban la escritura como medio de expresión.

Prueba de este “modelo de exclusión” y “borrado de discursos -otro” -presente en los contextos semióticos en los que se producía la literatura “oficializada como nacional”- fue la “negación” original de la propia gauchesca, ya que en los “circuitos de los cultos alfabetizados” todavía no se reconocía la cualificación y el estatus literario de la cadena representativa armada en esta línea, y tendremos que esperar hasta que el nuevo estado construido después de 1880, necesite otros “mitos fundadores de la nacionalidad” que, para “lo popular”, la “identidad” y la “lengua”, puedan oponerse a la “masa de inmigrantes” que se percibe social y culturalmente como una amenaza para el estado.

“El término literatura no es sólo el arte de escribir de manera correcta y artística, sino que también abarca todas las producciones literarias de un país, una época y un género. La literatura, en el contexto de la crítica literaria, se entiende como el conjunto de textos que son producto del arte de la palabra.

Entre los primeros textos literarios aparece el Poema de Gilgamesh, una narración de origen sumerio que fue grabada en tablillas de arcilla y cuya primera versión data del año 2.000 a.C. Antes de esta época, las narrativas circulaban de generación en generación a través del lenguaje oral.

El término también se utiliza para definir un conjunto de producciones literarias que surgen dentro de un mismo país, período de tiempo del mismo género (como la literatura persa, por ejemplo) y el conjunto de materiales que giran en torno a un arte determinado una ciencia (literatura deportiva, literatura jurídica, etc.).