El creador de Telegram, Pavel Durov, denunció este jueves que la multinacional Apple está cediendo a las presiones de Rusia y bloqueando las actualizaciones de su servicio de mensajería en los dispositivos con el sistema iOS.

Telegram, una de las apps de mensajes más seguras y más abocadas a la privacidad y la libertad de expresión, está prohibida en territorio ruso. Durov hace años tuvo que escapar de ese país.

“Apple impide a Telegram actualizar sus aplicaciones iOS en todo el mundo desde que las autoridades rusas ordenaron a Apple eliminar Telegram de AppStore (la tienda digital de la multinacional estadounidense)”, escribió Durov en Telegram y Twitter.

El empresario ruso, que salió de su país en 2014, recordó que el gobierno de Vladimir Putin prohibió Telegram en su territorio porque la empresa se niega “a entregar a los servicios de seguridad rusos las claves para descifrar los mensajes” de sus usuarios.

“Consideramos que hemos hecho lo único que podíamos hacer, conservando a nuestros usuarios el derecho a la privacidad en un país problemático. Lamentablemente, Apple nos ha fallado”, subrayó.

Durov denunció que el fabricante de iPhone “ha restringido las actualizaciones a los usuarios de todo el mundo”, pese a que sólo el 7 por ciento de los clientes de Telegram está en Rusia.

“Lamentablemente, algunas funciones de Telegram, como los ‘stickers’, no funcionan correctamente en la edición iOS 11.4 que acaba de salir, pese a que hemos arreglado el problema hace varias semanas”, explicó el empresario ruso.

Rusia ha exigido a Apple que deje de distribuir la aplicación de Telegram en su tienda digital en Rusia, y ha amenazado con bloquear el servicio si el gigante estadounidense no cumple con su exigencia, según anunció esta semana Roskomnadzor, el regulador ruso de las comunicaciones.

El regulador ruso advirtió de que, en caso de no atender a esa exigencia, la multinacional estadounidense se expone a acciones para impedir el funcionamiento de la tienda digital.

La Justicia rusa prohibió el funcionamiento de Telegram el pasado abril y, días después, Roskomnadzor desplegó una amplia campaña para bloquear todos los servidores en los que se ha ido refugiando Telegram en su empeño de seguir funcionando en Rusia.

Durov ha puesto en marcha una contraofensiva para eludir el bloqueo con medios que no precisan de la intervención de los usuarios, para lo cual ha contratado direcciones IP en las nubes de Google y Amazon.

La guerra entre Roskomnadzor y Telegram perjudicó a millones de usuarios y a decenas de grandes compañías de internet, como Google, Apple y Amazon, en las primeras semanas en las que el regulador ruso intentó bloquear el servicio de mensajería.

Pero pese a todos sus esfuerzos, el servicio ha seguido funcionando sin problemas en Rusia, al menos hasta ahora.

Fuentes: EFE, Twitter, Telegram

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